LA IMPORTANCIA DE LA SALIVA EN NUESTRA SALUD 

 No dudes en acudir a vernos si sufres de sequedad bucal

La Fundación Dental Española publica el Libro Blanco sobre la Saliva y la Salud Oral, en el que informa de su importancia de en nuestra salud oral y su utilidad a la hora de identificar  diferentes patologías.

En la saliva se encuentra mucha información que a los profesionales nos puede ayudar a identificar la presencia de múltiples patologías, no sólo bucales. Así lo explica el Libro Blanco sobre la Saliva y la Salud Oral, publicado por la Fundación Dental Española (FDE). Se recomienda acudir al odontólogo si se sufre sequedad bucal, ya que la saliva realiza importantes funciones para nuestra salud oral y puede indicar, además, la existencia de problemas en nuestro estado general de salud.

Nueve funciones de la saliva

Con un 99% de agua y un 1% de sustancias orgánicas e inorgánicas, tal como indica la profesora de la Universidad de Murcia, María Pía López Jornet, en el Libro Blanco sobre la Saliva y la Salud Oral, ésta realiza una importante labor para proteger nuestra boca y para que otras acciones habituales y necesarias puedan realizarse correctamente.

Destacamos, entre las señaladas por la profesora López Jornet, las siguientes nueve funciones que la saliva hace para nosotros:

  1. Defensa y mantenimiento de los tejidos orales.
  2. Facilita la formación del bolo alimenticio y la deglución.
  3. La saliva es uno de los mejores lubricantes de origen natural y actúa como barrera protectora contra agentes patógenos.
  4. Produce una acción mecánica de lavado y arrastre.
  5. Cuando los dientes definitivos erupcionan, la saliva proporciona los minerales necesarios para que los dientes completen su maduración.
  6. Amortigua cualquier cambio significativo del PH.
  7. Es esencial para la percepción normal del sabor.
  8. Ayuda a enfriar los alimentos calientes o a calentar los fríos.

 

De esta forma tener la boca seca no es una simple molestia, ya que impide que la saliva realice estas acciones de forma correcta. Puede ser síntoma de varias enfermedades y provocar caries, mal aliento, disminución de las defensas de la boca, aumento de la sensibilidad dental, inflamación de las encías e infecciones sistémicas, entre otras patologías. Las personas mayores, por ejemplo, pueden sufrir caries por la disminución de la cantidad y la calidad de la saliva.

La mujer, con la menopausia y el menor aporte de estrógenos (o ausencia de ellos), desarrolla una atrofia y sequedad que afecta también a la cavidad oral. El uso de aerosoles y la ingesta de determinados medicamentos pueden provocar también la disminución de la saliva. De ahí la importancia de acudir a las revisiones habituales y ante cualquier duda o cambio que notemos en nuestra boca así como también en la cantidad de saliva que producimos.